Logo Lorena Carnero transparente en blanco

Raquel & Gorka y sus dos postbodas

Gracias a mi trabajo conozco a multitud de parejas en uno de los momentos más importantes de su vida.  Me convierto en espectadora anónima de un proceso muy íntimo y personal como es la preparación de su enlace, soy testigo de sus miedos e ilusiones y comparten conmigo sus inquietudes y anhelos para conseguir hacer realidad su idea de lo que será el gran día. Sin duda, es muy enriquecedor ya que me permite conocer a parejas increíbles, visitar y descubrir sitios con encanto y formar parte, aunque sea por unas horas, de la felicidad de los novios y sus familias.

En lo que a lugares y viajes se refiere, el enlace de Raquel y Gorka me permitió visitar con la pareja sus lugares más especiales, ya que además del enlace (que se celebró en Munguía, localidad vizcaína de la que procede Gorka) realizamos dos reportajes post-boda: uno en Madrid (la ciudad de Raquel) y el segundo en San Juan de Gaztelugatxe (un entorno de película que seleccionaron los novios para poner el broche final a su reportaje fotográfico).

Agosto fue el mes elegido por la pareja para la celebración de su enlace y pudimos disfrutar de un día maravilloso en dos localizaciones principales: el parque de Torrebillela y su castillo, donde se ofició el enlace y el Palacio de Urgoiti, donde se realizó el banquete.

Comenzamos la jornada acompañando a una radiante y sonriente Raquel en los momentos de preparación junto a su madre y su cuñada, en la suite del Palacio de Urgoiti. Los tonos verdes y la cuidada decoración de la estancia potencian el diseño del vestido de boda que preside el elegante espacio, diseñado por la diseñadora murciana afincada en Madrid, María Baraza. Un vestido con bordados a mano de tono con una espectacular espalda que Raquel combinó con una capa bordada  que potenciaban el aire romántico del vestido. Los zapatos en tono anaranjado y las flores preservadas del ramo y del recogido, de “Flores en el columpio”, aportaron la nota de color en el look nupcial. La novia eligió un semi recogido muy sencillo donde las flores eran las protagonistas, flores en tonos blancos, rosas, morados y naranjas. El maquillaje y la peluquería fueron realizados por “Oui Novias”.

Una vez que finalizó la preparación de Raquel nos dirigimos al Parque de Torrebillela situado en el centro de Munguía, lugar ideal para la celebración de bodas ya que cuenta con una casa-torre del siglo XIV, el castillo de Torrebillela, actual biblioteca municipal donde se realizan ceremonias civiles. El parque cuenta con una amplia explanada y zona verde donde pudimos captar unas entrañables instantáneas del aurresku de honor, baile vasco tradicional que se realiza frente a los recién casados como símbolo de reverencia; color, baile y música se funden en esta danza.

Tras los emotivos momentos del enlace nos dirigimos de nuevo al Palacio de Urgoiti, construido a finales del siglo XVII, sin duda una joya de la arquitectura palaciega de Vizcaya. Los jardines del palacio fueron el escenario ideal para la sesión, rodeados de gran vegetación el feliz matrimonio nos ofreció emotivas e íntimas instantáneas. 

Al igual que en la suite, en el salón del banquete las tonalidades verdes y la piedra natural dotan a la estancia de una gran sobriedad y elegancia potenciada por la decoración floral en tonos blancos y rosados. Tras el banquete y el corte de la tarta nupcial, la pareja invitó a todos sus familiares y amigos a continuar la celebración en el exterior del palacio donde Gorka y Raquel vivieron uno de los momentos más emotivos del día con el baile  los momentos de complicidad de la pareja fueron los protagonistas, un broche final para un gran día.

Un reportaje más urbano realizado en distintas localizaciones míticas de Madrid: el parque del Retiro, la puerta de Alcalá, el Templo de Debod… y la sesión realizada en el paraje vizcaíno de San Juan de Gaztelugatxe, escenario de series como Juego de Tronos, donde disfrutamos de unas vistas impresionantes. 

Gracias chicos por dejarme vivir estos días tan intensos con vosotros, ha sido un verdadero lujo. ¡Enhorabuena!

Si tú también tienes un lugar soñado para tu post-boda o enlace, cuéntamelo y nos ponemos manos a la obra para que tu reportaje sea inolvidable y único. ¡Hablamos!